¿Las tarjetas de visita de toda la vida ya no valen? ¡Claro que sí! Lo que hay que tener ahora mismo son dos tipos de tarjeta de visita, una física y otra… online.

Vamos a ponernos en situación: Te presentan al comercial de una empresa con la que quieres hacer negocios o viene a visitarte un proveedor al que consideras interesante, cuando finaliza la conversación lo habitual es realizar un intercambio de tarjetas de visita, apretón de manos, sonrisa de «buen trabajo» y cada uno a su oficina.

Hasta ahí todo normal, pero, ¿qué es lo primero que haces cuando finalizas la reunión? buscar a la empresa en internet, da igual que te haya visitado un pintor, un electricista, un comercial de embalaje o un vendedor de seguros, lo primero que haces es buscar a la empresa en internet para ver el producto o servicio que te han ofrecido.

¿Qué pasa si cuando buscas la información no encuentras nada? O lo que es peor, ¿encuentras información de la competencia? Pues que te replanteas la compra.

Estoy seguro de que como cliente de otra empresa te ha pasado, por este motivo, independientemente del nicho de mercado de tu empresa, necesitas una página web. Ya sea más elaborada o más sencilla, controlar la información que aparece en la búsqueda del nombre de tu empresa es vital para esa segunda parte de la reunión en la que tu ya te has ido.

Las tarjetas de visita tradicionales son serias y hay que seguir teniéndolas a mano por si surge la ocasión (yo llevo varias en la cartera, y tengo siempre en el coche por si se me gastan), pero en ellas la información más importante que debe aparecer es el nombre de tu página web.