Las páginas web tienen muy mal envejecer, y la perdida continua de visitas puede ser síntoma de que necesita una renovación, sobre todo cuando las páginas tienen muchos años y no están adaptadas a dispositivos móviles, o peor aún, no tienen ni la versión para verla desde un móvil.

Hace unos años la comidilla en las reuniones del mundo online fue el sorpasso del móvil como medio de acceso a la web. Unas pantallas cada vez más grandes facilitaban este auge, a la vez que nos obligaba a pensar en el diseño web adaptable y olvidar las versiones móviles paralelas.

Gracias a la evolución de nuestros móviles, las páginas ya se piensan primero en vista móvil.

Piensa como cliente

Es lo primero que se debe hacer, no tienes que pensar como un cliente de tu empresa, sino en ti mismo como cliente. Cuando buscas información desde tu teléfono móvil, y llegas a una página en la que todo se ve minúsculo y no aciertas a dar en el enlace que necesitas, ¿qué haces? lo que hacemos todos… darle al botón de buscar de nuevo y entrar a otra página web.

Y ahora entra en tu página web

¿Cuánto tiempo hace que no visitas tu página web? Tú eres el mejor termómetro para ver si necesita una renovación o no. Estas son algunas de las preguntas que debes hacerte:

  1. ¿La presentación que pusiste el primer día es la misma que pondrías hoy?
  2. ¿Sigues ofreciendo exactamente los mismos servicios que el primer día?
  3. ¿Mantienes a todos los proveedores o productos que aparecen?
  4. ¿Es cómoda de visitar desde cualquier dispositivo?
  5. ¿Aparecen todos los medios de contacto o perfiles sociales actuales?
  6. ¿Sigue funcionando el formulario de contacto de la web?

Si has contestado «NO» a alguna de estas preguntas, tu empresa necesita renovar su página web. No lo pienses más y pide presupuesto sin compromiso.